Emilia Pardo Bazán, al analizar las dificultades con las que se topaba la mujer de su tiempo a la hora de acceder a la educación formal en igualdad de condiciones que el hombre, observó como “el papel que a la mujer corresponde en las funciones reproductivas de la especie, determina y limita las restantes funciones de su actividad humana, quitando a su destino toda significación individual, y no dejándole sino lo que puede tener relativamente al destino del varón” . Las niñas de la España decimonónica recibían una educación específica y diferenciada de la de los niños, que tenía por objeto exclusivo convertirlas en buenas madres de familia. Y es que agradar a su esposo y educar a sus hijos eran las únicas tareas socialmente reconocidas al género femenino.
Actualmente la maternidad es contemplada como una de las múltiples funciones que puede desempeñar una mujer. Toda mujer tiene el derecho a compatibilizar el ejercicio de la misma con el desarrollo del resto de funciones para las que está capacitada en tanto que ser humano. Tiene el derecho, por tanto, a recibir una educación que le capacite para ser algo más que madre, realizar un paroyecto de vida propio y, sobre todo, alcanzar el grado más amplio posible de soberanía personal.
El aborto no es en sí mismo un derecho de la mujer. Es, en mi opinión, un instrumento al que la mujer debe tener garantizado el acceso en caso de necesidad de interrumpir un embarazo no deseado, que pueda poner en riesgo el derecho propio y el de su descendencia al libre desenvolvimiento de la personalidad y la individualidad. Pero la mujer también debe tener garantizado el acceso a los métodos anticonceptivos, para que pueda evitar embarazos no deseados y recurrir al aborto sólo en caso de fallo de los mismos.
Juventudes Socialistas de España ha iniciado esta semana una campaña con el objeto de apoyar la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva e IVE y, sobre todo, concienciar a los y las jóvenes de España sobre la necesidad de evitar los embarazos no deseados a través de la contracepción. Forman parte de la campaña la página sumatealcero.com y el siguiente vídeo:













Los lectores opinan